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Análisis

Comprar una cartera inmobiliaria: preguntas antes de una presentación

Una cartera puede ahorrar tiempo o consumirlo. Antes de una presentación al vendedor, unas pocas preguntas preliminares muestran si un conjunto de inmuebles merece un análisis detallado. Son un filtro, no una due diligence: la investigación jurídica, técnica, fiscal y financiera corresponde a sus asesores cuando decida avanzar.

Elaborado por Estate Partners

01

¿Existe una relación clara de activos?

Pida una línea por inmueble: tipología, ubicación, superficie, ocupación y forma de titularidad. Si el vendedor no puede preparar una relación sencilla, eso dice algo de la información que probablemente recibirá después.

02

¿Dónde está la concentración?

Busque dependencia de una ciudad, un inquilino, un operador o un gran activo que suponga la mayor parte del valor. La concentración no es buena ni mala en sí misma, pero debe verse antes de dedicar tiempo al resto.

03

¿Cómo es la ocupación activo por activo?

Una ocupación global puede ocultar un edificio vacío detrás de varios llenos. Pida la ocupación por inmueble y, en carteras con rentas, las fechas clave de los contratos de cada uno.

04

¿Qué activos tienen información completa?

La información de una cartera suele ser desigual. Pregunte qué inmuebles tienen información completa, cuáles tienen lagunas y qué podrá aportar el vendedor más adelante. Distinga los totales de la cartera de los datos de cada activo.

05

¿Qué se vende exactamente?

¿Toda la cartera, una parte o la sociedad propietaria? ¿Aceptaría el vendedor separar activos? Pregúntelo pronto y no dé por hecho que la separación es posible; lo decide el vendedor.

Unas buenas respuestas justifican una conversación, no una compra. Si la cartera encaja, sus asesores realizan la due diligence registral, técnica, medioambiental, fiscal y financiera. Comparta documentos confidenciales solo cuando las condiciones de presentación y confidencialidad consten por escrito.

Información general para preparar una conversación de búsqueda. No es asesoramiento jurídico, fiscal, de tasación ni de inversión, y no sustituye a la due diligence profesional.